Modelo Académico
Los planes y programas de estudio de las primeras carreras que se emprendieron en el Colegio fueron elaborados por la Secretaría de Educación Pública (SEP), mientras que las relacionadas con el área de salud, las diseñó la entonces Secretaría de Salubridad y Asistencia (SSA). Las habilidades técnicas a desarrollar en cada una de las carreras fueron dispuestas en un marco curricular adecuado para obtener competencias genéricas para el trabajo, así como para producir una educación integral en los alumnos.
El modelo educativo de 1979 contemplaba exclusivamente la formación de carácter terminal, es decir, sin considerar aún la continuación de los estudios hacia el nivel superior. Otra característica vital de este modelo es el esquema de docentes del Colegio, a los que se le denominaron Prestadores de Servicios Profesionales, quienes debían estar activos en el sector productivo; tal medida aportó a los estudiantes, conocimiento actualizado y práctico de las industrias y los servicios.
En 1985 fue emprendido un esquema de especialidad dentro del modelo, aunado al básico general ya existente; el objetivo fue generar profesionales con conocimientos científicos, tecnológicos y humanísticos específicos, así como habilidades y destrezas para el desempeño de puestos como operarios y supervisores.
La siguiente renovación se llevó a cabo en 1997, siendo este un momento muy importante por la definición del perfil académico de la Institución: de 146 carreras, se conservaron cuarenta y dos, ya que fueron eliminadas aquellas que no respondían a las necesidades productivas de la nación, las que mantenían una baja matrícula o bien, las que su equipamiento había sido superado por la tecnología del sector. También se llevaron a cabo dos cambios de alta valía en la estructura educativa del Colegio: la incorporación del concepto Educación Basada en Competencias y la integración de materias del bachillerato a través del Programa Complementario de Estudios para su Ingreso a la Educación Superior (ProCEIES).
La reforma al Modelo, en el 2003, estuvo sustentada en la Educación y Capacitación Basada en Competencias Contextualizadas (ECBCC), cuya metodología reforzó el proceso de aprendizaje, con respecto al entorno. También se articuló la currícula flexible y multimodal, en la que se complementaron las competencias clave, básicas, laborales y profesionales, robusteciendo así los recursos de los alumnos a su egreso.
En 2008 fue emprendida la Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS), misma que CONALEP integró en su Modelo ese mismo año. El gran cambio que se generó a partir de este periodo fue el establecimiento de la figura de Profesional Técnico Bachiller, lo que significa una alternativa para aquellos estudiantes que pretenden continuar sus estudios en alguna institución de nivel superior.
Desde esa última gran Reforma a la fecha, han existido modificaciones del Modelo, principalmente orientadas a actualizar los Trayectos Técnicos de las carreras. Los cambios aplicados responden a las necesidades productivas y a las innovaciones tecnológicas y conceptuales que se han ido sumando a los diversos campos de estudio; es decir que, se busca que los contenidos de la oferta educativa del Colegio sean siempre oportunos a los tiempos y espacios que vivimos.
Por último, es importante señalar que el Modelo CONALEP está alineado a las pautas mundiales acordadas por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO); la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En resumen, nuestro Modelo, para potenciar su eficacia, estudia e incorpora contenidos de importancia en tres niveles de operación: regional, nacional y global.